Inquiokupa

Inquiokupa: ¿qué es y cómo protegerse de la inquiokupación?

En los últimos años, un nuevo término ha ganado protagonismo entre los propietarios de viviendas en alquiler: inquiokupa. Este concepto se refiere a aquellos inquilinos que, tras firmar un contrato de alquiler, dejan de pagar la renta y se niegan a abandonar la propiedad, aprovechando los vacíos legales para prolongar su estancia sin coste. Pero, ¿qué es exactamente la inquiokupación?, ¿cómo afecta a los propietarios y qué se puede hacer para evitarla?

¿Inquiokupa, qué es exactamente?

La inquiokupación, un término derivado de la combinación de “inquilino” y “okupación”, describe una situación específica dentro del ámbito de la ocupación ilegal de viviendas. Se produce cuando un individuo, que inicialmente obtuvo acceso legítimo a una propiedad a través de un contrato de alquiler, deja de cumplir con el pago de la renta acordada. A pesar de incumplir el contrato de alquiler al no pagar la renta, el inquilino se niega a abandonar la vivienda

Esta negativa a desalojar la propiedad, a pesar de la falta de pago y el incumplimiento del contrato, es lo que caracteriza la inquiokupación y la distingue de otras formas de ocupación ilegal. La inquiokupación plantea una serie de desafíos legales y prácticos para los propietarios, ya que el inquilino, habiendo entrado inicialmente de forma legal, goza de cierta protección legal. 

Diferencias entre okupación e inquiokupación

Aunque la inquietud que generan ambas situaciones es similar, existen diferencias clave entre la okupación y la inquiokupación.

  1. Forma de acceso:
    • Los okupas entran de forma ilegal en una propiedad vacía.
    • Los inquiokupas acceden mediante un contrato de alquiler válido.
  2. Protección legal:
    • Los okupas no tienen derecho legal sobre la vivienda.
    • Los inquiokupas, al haber sido inquilinos legítimos, gozan de ciertos derechos que complican su desalojo.
  3. Proceso de desalojo:
    • La okupación se tramita por la vía penal.
    • La inquiokupación requiere un proceso civil, que puede ser más largo y complejo.

Cómo evitar la inquiokupación

Aunque no existe una fórmula infalible para evitar la inquiokupación, puedes tomar varias medidas preventivas:

  •  Revisa los contratos y la solvencia de los inquilinos. Solicita documentación completa, como el DNI, las tres últimas nóminas, el contrato laboral y referencias de arrendadores anteriores. Consulta el historial financiero del posible inquilino en registros de morosidad como ASNEF o RAI. Incluye cláusulas específicas en el contrato sobre el impago del alquiler, los gastos de comunidad y suministros, así como el procedimiento de desalojo en caso de incumplimiento.
  • Toma medidas de seguridad y vigilancia. Si alquilas por períodos cortos, como en el caso de alquileres vacacionales, visita la vivienda con regularidad para asegurarte de que se encuentra en buen estado y no se están realizando actividades ilícitas. Instala un sistema de alarma o cámaras de seguridad, ya que puede disuadir comportamientos abusivos y proporcionar pruebas en caso de conflicto.
  • Contrata un seguro de impago de alquiler. Este tipo de seguro te cubrirá los impagos del alquiler, los gastos de comunidad y suministros, y los posibles daños al inmueble. Además, muchas aseguradoras ofrecen asistencia jurídica y se encargan de agilizar el proceso de desalojo en caso de ser necesario.
  • Mantén una buena comunicación con el inquilino. Establece un canal de comunicación fluido y resuelve cualquier problema o incidencia de forma rápida y eficaz. Esto puede ayudar a prevenir conflictos y fomentar una relación cordial y respetuosa.
  • Considera la posibilidad de contratar un administrador de fincas. Si no tienes tiempo o experiencia en la gestión de alquileres, un administrador de fincas puede encargarse de todas las gestiones relacionadas con el alquiler, desde la selección del inquilino hasta el cobro del alquiler y la resolución de incidencias.
  • Fomenta el pago por domiciliación bancaria. De esta forma, te asegurarás de que el alquiler se cobra puntualmente y evitarás retrasos o impagos.
  • Realiza un inventario detallado del inmueble. Antes de entregar las llaves al inquilino, realiza un inventario detallado de todos los muebles, electrodomésticos y enseres que se encuentran en la vivienda, así como su estado de conservación. De esta forma, podrás comprobar si se han producido daños o desperfectos al finalizar el contrato.
  • Actualiza el contrato de alquiler periódicamente. Asegúrate de que el contrato de alquiler se adapta a la normativa vigente y de que incluye todas las cláusulas necesarias para proteger tus intereses.

¿Qué hacer si tienes inquiokupas en tu vivienda?

Si te encuentras en la desagradable situación de tener un inquiokupa, es importante actuar con calma. En primer lugar, intenta llegar a un acuerdo amistoso para que el inquilino abandone la vivienda de forma voluntaria en un periodo de tiempo acordado. 

Si el diálogo inicial no funciona, se debe iniciar un proceso judicial por desahucio por el impago del alquiler. Si se llega a la vía judicial, es recomendable contratar un abogado especializado en desahucios. 

¿Por qué es la inkiocupación un problema creciente?

La inquiokupación se ha convertido en un problema creciente debido a la dificultad para recuperar la vivienda por los largos procesos judiciales, entre 6 meses y 2 años, que requiere el desalojo de un inquiokupa. Esto conlleva un gran impacto económico y emocional de los propietarios, ya que no solo dejan de recibir el alquiler, sino que también tienen que hacer frente a los gastos de suministros, abogados, tasas judiciales y posibles daños en la vivienda. 

Por ello, la mejor defensa es la prevención: elegir bien a los inquilinos, firmar contratos sólidos, y, si es posible, contratar un seguro de impago que cubra los riesgos. 

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