Mantener un servicio online disponible es vital para cualquier empresa. Sin embargo, hay amenazas que pueden interrumpir esta disponibilidad, como los ataques DDoS. Estos ataques inundan un sitio web con tanto tráfico que se vuelve imposible de acceder para los usuarios, causando no solo problemas para quienes intentan usar el servicio, sino que también puede resultar en pérdidas económicas y dañar la reputación de la empresa. Por eso, es importante entender cómo funcionan estos ataques y qué medidas se pueden tomar para protegerse de ellos.
¿Qué es un ataque DDoS?
Un ataque DDoS (Distribuited Denial of Service, por sus siglas en inglés) es un tipo de ciberataque en el que se envía una gran cantidad de tráfico malicioso a un servidor, red o servicio con el fin de sobrecargarlo. Al recibir más solicitudes de las que puede manejar, el sistema colapsa, volviéndose inaccesible para los usuarios normales.
¿Cuál es el objetivo principal de un ataque DDoS?
El objetivo principal de un ataque DDoS es interrumpir el servicio. Esto significa que los usuarios legítimos, como los clientes de un sitio web, no pueden acceder a los recursos que necesitan. En muchos casos, los atacantes lo hacen para causar daño económico, como ocurre con las grandes empresas, plataformas de comercio electrónico o pymes. También puede tratarse de ataques motivados por razones políticas, protestas o incluso chantajes, donde los delincuentes exigen dinero a cambio de detener el ataque.
Tipos de ataques DDoS
Existen varios tipos de ataques DDoS, cada uno con características específicas y distintos métodos de ejecución. Estos ataques se diferencian por la forma en la que saturan la red o los recursos del sistema objetivo.
- Ataques de capa de red (Network Layer): este tipo de ataque se centra en saturar el ancho de banda de la red objetivo mediante el envío masivo de paquetes de datos. Un ejemplo es el ataque volumétrico, que utiliza bots o dispositivos infectados para enviar una cantidad desmesurada de tráfico a un servidor.
- Ataques de capa de aplicación (Application Layer): estos ataques están dirigidos a aplicaciones web específicas. En lugar de sobrecargar la red con tráfico, estos ataques sobrecargan el software y las aplicaciones que los usuarios utilizan para interactuar con un sitio web o servicio, como servidores HTTP o bases de datos.
¿Cómo funciona un ataque DDoS?
El funcionamiento de un ataque DDoS suele comenzar con la creación de una red de bots, también llamada «botnet». Los atacantes infectan miles o incluso millones de dispositivos con malware, sin que sus propietarios lo sepan. Estos dispositivos infectados se convierten en «zombis», controlados de manera remota por el ciberdelincuente.
Cuando el atacante decide lanzar el ataque, envía una orden a todos los dispositivos infectados para que envíen solicitudes de forma masiva al objetivo. Esto genera un tráfico tan grande que el servidor o red objetivo no puede gestionarlo, colapsando el sistema.
Herramientas y métodos para realizar un ataque DDoS
Aunque no es ético ni legal realizar un ataque DDoS, es importante conocer algunos de los métodos que usan los atacantes para estar preparados y prevenirlos:
- Botnets: son redes de dispositivos infectados que envían tráfico masivo al servidor objetivo.
- Flooding: consiste en saturar la red con un gran volumen de datos. El «UDP flooding», por ejemplo, es una técnica en la que se envían paquetes de datos sin establecer una conexión adecuada.
- Reflection: se utiliza un servidor intermediario para redirigir el tráfico hacia la víctima, haciendo más difícil identificar el origen real del ataque.
¿Cómo protegerse ante un ataque DDoS?
Afortunadamente, existen medidas que puedes tomar para proteger tus sistemas de un ataque DDoS y minimizar sus efectos. Aunque no es posible prevenir todos los ataques, implementar una estrategia sólida de seguridad te ayudará a mitigar los daños.
Estrategias para mitigar el impacto de un ataque DDoS
- Utiliza un servicio de mitigación de DDoS: existen servicios especializados que pueden ayudarte a detectar y filtrar el tráfico malicioso antes de que llegue a tu servidor. Estos servicios funcionan como barreras que protegen tu red en tiempo real.
- Configura firewalls y filtros de tráfico: los firewalls y los sistemas de detección de intrusiones (IDS) son esenciales para bloquear el tráfico no deseado. Estos sistemas pueden ayudar a identificar patrones sospechosos y bloquear el acceso a tu red antes de que el ataque cause daños.
- Distribuye el tráfico: una red distribuida de servidores (CDN) es útil para repartir el tráfico entre varios servidores en diferentes ubicaciones. Esto reduce el riesgo de que un solo servidor se sature durante un ataque.
- Monitorea el tráfico continuamente: implementar herramientas de monitoreo te permitirá detectar un aumento anormal en el tráfico antes de que se convierta en un problema mayor. Cuanto más pronto identifiques un posible ataque, más rápido podrás tomar medidas para protegerte.
- Establece un plan de respuesta ante incidentes: tener un plan de contingencia para responder a un ataque DDoS es clave. Este plan debe incluir los pasos a seguir, el equipo de respuesta y las medidas de recuperación para minimizar el tiempo de inactividad y el impacto en tu negocio.
Los ataques DDoS son una de las mayores amenazas para los servicios online, ya que pueden interrumpir gravemente la disponibilidad de una página web o aplicación. Estos ataques pueden causar pérdidas económicas, dañar la reputación de una empresa e incluso dejar fuera de servicio infraestructuras críticas. La buena noticia es que existen soluciones para mitigar su impacto.Estar preparado es la mejor manera de protegerte. Desde SICOR alarmas El Corte Inglés te ayudamos a implementar medidas como el uso de servicios de mitigación, firewalls y sistemas de monitoreo, junto con un plan de respuesta, puede reducir significativamente las posibilidades de que un ataque DDoS afecte tus operaciones.




